Primeramente que nada, quiero disculparme de antemano por los posibles múltiples errores de tipeo que hayan en esta entrada... No es mi culpa, mi teclado anda loquito porque no tengo mouse y tengo que usar esa porquería táctil que viene con los notebooks... ( sé que pareciera que no tiene nada que ver,, pero estoy segura de que es por culpa de eso ). Espero que no me equivoque... Mucho ^_^
Bueno... Después de varios días de no tener ninguna inspiración de ningún tipo ( ni para cantar, ni dibujar, ni escribir ), de pronto, absolutamente de la nada, me vinieron las ganas de escribir y hacer una revisión de mis últimos... er... Meses ( iba a decir la cantidad de meses, pero no tengo ganas de contar y de verdad no me acuerdo en qué mes empezó todo esto... Aunque parece que fue como a mediados del año pasado. Quizá después. Agh, ok, no tengo idea ).
Primero hagamos un 'prólogo'. A principios del año pasado yo me quejaba ( solo conmigo misma, nadie nunca se enteró ) de que mi vida era la cosa más aburrida que jamás nadie haya vivido. Vivía una cochina rutina, cómo odio las rutinas. Todos los malditos días levantarse, ir al colegio, aprender un par de estupideces, luego volver, dormirse una siesta y perder el tiempo en alguna clase de estupidez sin sentido. Ese tipo de vida me tenía algo... bueno, aburrida. Y, oh, un par de meses después, sucedió inesperable: Un ente vivo se enamoró de mi ! Quién sabe qué cosas pasarían por su cabeza, pero, después de leer mi relato, se darán cuenta de que muchas cosas pasaron por su cabeza, cuál más estúpida que la otra. Recordar todo este proceso que siguió a haber conocido a este ente, que de ahora en adelante será llamado Pedrito, me da un poco de vergüenza porque es, en efecto, muy pero es que muy vergonzoso... Pero desde que pasó, no lo he repasado todo completamente de una sola buena vez, si no que por partes... Y siempre me hace bien repasar las cosas que me ocurren. Me hace pensar... Y eso es difícil que pase (:
Bueno,, empecemos por lo primero ( y, aunque ustedes no lo crean, eventualmente vamos a terminar por lo último. Oj oj oj, por qué será que soy tan chistosa ). Todo empezó en una junta en la casa de... Alguien, no me acuerdo de quién, y tampoco me acuerdo qué día. Pero debe haber sido hace más o menos unos... 7 meses, serán ? ( la conclusión la saqué de que una amiga lleva pololeando 8 meses y ese día había cumplido 1 mes. Soy taaan lista ). He ahí donde conocí a Pedrito, pero nuestra interacción fue mínima, ya que el niño estaba en una de sus fases emo ( algo bastante común en él, como verán a medida que la historia va avanzando ). No fue hasta... Otro día, del cual sí que no tengo la más mínima idea de cuándo fue, en donde el niño me fue a hablar, me contó chistes, fue... Agradable, supongo. En ese momento me hice la idea de que Pedrito me caía bien. Una vez agregado a MSN, comencé a hablar muchísimo con él, a contarle de mi vida, y a escuchar sus patéticos problemas que en ese momento, por alguna razón extraña, me parecieron totalmente aceptables y trágicas ( como el hecho de que a los 8 años lo rechazaran en el colegio. Por favor, a todos los rechazan alguna vez en su vida ). Y, durante ese tiempo, pensé que admiraba a Pedrito, creí que era inteligente y, luego de un largo razonamiento, me convencí de que me gustaba ( este estúpido razonamiento consistía en todos me molestan con él > pienso todo el día en él > por lo tanto, me gusta ). Fue un enorme error, ahora lo veo, ya que cuando a uno le gusta alguien no tendría por qué haber un razonamiento entre medio. Simplemente se sabe, y punto... O eso me imagino yo. Pero bueno, volvamos a lo nuestro. Más o menos un mes después, el niño me invitó a salir a una pista de patinaje en hielo. Me abstengo de hacer comentarios detallados sobre la escena, porque, a pesar de todo, quiero conservar algo de mi dignidad, pero el pequeño hombrecillo me pidió que pololeara con él. Y, en medio de mi supuesto enamoramiento ( que ahora sólo puedo justificar con mi inmadurez ), dije que sí. Y a eso le siguió el beso más horrible del que la historia de los besos jamás ha sabido, porque yo, en mi ternura, jamás había dado un beso en los labios a alguien más... Y claramente él tampoco. Pero de todos modos intentó apasionarse con el asunto ( me niego a dar detalles ), algo que me causó el asco más... asqueroso jamás conocido.
Bueno, pasó el primer beso, y, después de varios intentos más por parte de él para apasionarse ( ya saben, en términos coloquiales... agarrar. Si no son chilenos, pregúntenle a uno, no estoy dispuesta a definirles la palabra ) yo misma le pedí que dejara de hacerlo. Y aceptó, luego de quejarse con un 'es que vamos muy lento...'. Nótese que llevábamos como una semana juntos -_-U Y yo, la verdad, ya estaba sintiendo el arrepentimiento de haberle dicho que 'sí' a su proposición de pololeo. No quería verlo, no quería hablarle, no quería nada con él. Y no le podía decir a nadie, porque me daba demasiada vergüenza admitir mi error. En fin, la segunda semana, que coincidió con la semana de vacaciones que nos dan para el 18 de septiembre, huí descaradamente a la casa de mi prima, mi mejor amiga, mi confidente, y que vive en otra ciudad ( algo muy práctico para este caso ). Y, cuando volví a Santiago, tuve una charla muy profunda con ella, en la que decidí que lo mejor era terminar con Pedrito. Sin embargo, al decirle a mi mamá ( y a la polola de mi hermano... No sé qué hacía ella ahí, pero lo agradezco... Más adelante van a ver por qué ), ella me trató como... Bueno, como una niña muy, pero es que muy malvada: Me dijo que yo había jugado con los sentimientos de Pedrito, que la había decepcionado, y quién sabe qué cosas más. Y me hizo sentir tan horriblemente mal, y tan horrorosamente culpable, que hasta estuve a punto de llorar ( pero, menos mal, no alcancé a derramar ni una sola lágrima ). Y luego, mi salvadora, la polola ( ahora novia ) de mi hermano se atrevió a corregir a su suegra, en un acto de valentía que siempre voy a valorar ( no sólo hay que ser valiente para corregir a tu suegra, si no que hay que ser muy valiente para corregir a mi mamá ), y me dijo que no había jugado con sus sentimientos, que me equivoqué y que eso era completamente aceptable, y que tal vez él también había tenido algo de culpa, sólo que yo ahora no podía verlo. Amo a esa jovenzuela ( what the... ? déjenme expresarme como se me dé la regalada gana ). Pero aún así mi sentimiento de culpa no se fue, y fue terrible mi 'dolor', por decirlo así, los días siguientes al día en que terminé con él. Me sentía culpable a más no poder, no podía dormir, me daba terror ir al colegio y explicarles a todas por qué había terminado... Pero bueno, pasados unos cuantos días ya me sentía muchísimo mejor, aunque todavía me sentía plenamente culpable de todo lo ocurrido. Hasta que, unos días después ( habrá sido una semana, o algo así ), Pedrito me llama y me dice 'estoy afuera de tu casa... Te espero'. Textual. Salí, y, al verlo, lo que quise decirle fue 'cuál es tu maldito problema, degenerado ? No puedes avisar cuando vas a ir a ver a alguien, animal ?' Pero me controlé y lo saludé con plenitud de educación. Y así empezó su discurso ensayado: 'Creo que ambos hemos sido unos idiotas'. Pensé en decirle 'ambos me suena a manada. Sólo tú eres idiota' ( suelo tener esas reacciones cuando se me otorgan adjetivos junto a otra persona ). Pero, de nuevo, logré controlarme y le pregunté por qué. La gran respuesta gran fue... Algo así como que no nos habíamos hablado desde que habíamos terminado, y que nos habíamos tratado con indiferencia y no sé qué estupidez. Err, le respondí que era bastante normal que, al terminar, la gente no se hablara como si fueran los mejores amigos del mundo. Y empezó a hablaar y hablaaar de cosas que ya ni recuerdo, hasta que llegó al punto que más me dolió y que más me hizo odiarlo: Alguien le había contado ( inventado, realidad ) que yo había estado diciendo cosas horribles sobre él en el colegio. Una mentira enorme, porque, como ya dije, yo no había hecho más que sentirme culpable sobre él, y me había cuidado especialmente de no decir absolutamente nada que lo desprestigiara. Que necesitara preguntarme si yo había hablado mal de él para creer que no había sido así ( aunque en realidad no me sorprendería que igual no me hubiese creído ) me enfureció enormemente. Sé que me habló de otras cosas, pero francamente no me acuerdo de ninguna...
Y así nació un odio profundo, enorme, un desprecio indescriptible de mi parte hacia Pedrito. Quería golpearlo donde le duele. Quería insultarlo hasta cansarme. Lo odiaba, pero no se lo dije, y lo disimulé... Más o menos bien.
Hasta que, un día, me preguntó si estaba enojada. Le contesté que estaba molesta por la visita sorpresa a mi casa. Y ahí empezó con sus análisis de personalidad, una cosa que me molesta mucho, muchísimo, que los demás hagan conmigo. Me dijo que nunca escucho a mis sentimientos, que sólo escucho a mi razón ( yeah right ) y quién sabe qué otras cosas más. También ahí dijo su frase célebre, 'la razón debe subordinarse a los sentimientos', cita textual. Me enojé, y creo que se lo expresé, pero no me acuerdo muy bien de cómo fue todo. En fin, ahí mi odio se hizo oficial, mi sentimiento de culpa se terminó de esfumar por completo, quería que ese niño se ahogara en su propia estupidez. Porque, de verdad, es un estúpido, sin ninguna inteligencia moral, que al fin y al cabo es la más importante. Me calificó muchas veces de tener una mente cerrada, cuando en realidad es él quien no se abre a distintas opiniones. Les podría narrar miles de discusiones que tuve con él, en las que no logré convencerlo de nada, pero no estoy de humor. Simplemente sentía un odio y desprecio muy profundos por él, pero, menos mal, sólo expresé a traves de la indiferencia, que él después trató de imitar de una manera bastante... Patética.
En fin, el tiempo ha pasado y aun me cuesta muchísimo aceptar que fui lo suficientemente inmadura como para cometer un error de ese calibre. Pero bueno, pasó, y ya aprendí mi lección: Sé que algo como eso no me va a volver a pasar. Supongo que algunas cosas tengo que aprenderlas a golpes ( no necesariamente físicos, obviamente ), y tal vez esta era una de esas cosas. Tal vez todavía no he madurado, tal vez sí, pero no soy nadie para juzgarme a mí misma en ese tipo de cosas. Es algo que los demás tienen que decirme, no yo misma... Porque aquellos que se creen grandes en verdad suelen ser los más pequeños.
Respecto a mi odio por Pedrito, la verdad es que ya se ha esfumado, y he llegado hasta a sentir compasión por él. Realmente, encoge el corazón pensar que exista gente que va tan perdida por el mundo. Me gustaría poder hacer algo por él, pero creo que no estoy en posición para pretender ser su 'salvadora', o algo como eso. Y tampoco es algo que me quite el sueño. Me siento bien conmigo misma, y, al final, eso es lo que más importa... Porque significa que hemos estado haciendo la cosas bien. He dicho (:
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
holiii!! volvi a escribir aqui xq no me pescas ¬¬ jajaja creo q te fuiste a comer o algo así.
bueno.. bunea entrada.. algo... ¿Chistosa? si, creo que si.. solo que hay partres q te falta informacion(no se si a ti o no lo quisiste escribir... o yo tengo demasaida) pero weno.. devo decir q tuvo bueno... actualiza más q me aburro sin lees esas cosas!!!!! xDD
Publicar un comentario